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Mostrando las entradas de junio, 2022

Del cuaderno y el amor

  - Dedicado a las lagrimas que hoy siguen enterradas en el silencio de la almohada,  a las paginas flojas de un cuaderno con caries, a los peces que  nadan en mis recuerdos y en especial a ti, que nunca leíste lo que escribí en la pared de aquel baño publico. En la ultima pagina de un viejo cuaderno, olvidado en la melancolía de un cajón, lleno de polvo, moría un amor dentro de sus párrafos... El objetivo principal de esta libreta era usarla para los dibujos del inktober 2021. Pero colapsar en el proceso no era parte de mi plan. Últimamente me pierdo mucho en mis pensamientos , lloro de la nada y por nada,  sobre pienso las cosas y veo tsunamis donde solo hay olas. A menudo me encuentro cuestionando mis acciones, y es que desde ya hace algún tiempo me siento muy raro; estoy ausente de mi, no se quien soy, o quizá no quiero aceptar que cambie. Estoy caminando con los ojos cerrados, no soy ciego, es solo que tengo miedo de ver el final; pero a menu...

Insomnio

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cada noche encuentro una vida entera por debajo de la almohada.

8 km al día

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  Me gusta caminar solo, soy fiel amante de los caminos largos nunca me han gustado los atajos, son egoístas y casi siempre son mas rutinarios y simplones que la ruta mas larga. El tiempo es corto para los reos, que siempre toman el camino mas largo intentando dibujar en los viejos folios de su mente, el verde de las hojas, el azul de la libertad, las formas de las nubes que pronto serán de acero y los atardeceres de un monocromático color gris. Nunca estoy sobrio ni siquiera cuando no bebo, en los útiles de la Universidad siempre cargo un rom añejo, un juego de escuadras y un espejo roto. A veces sueño que soy un pez, nadando en las paginas del único cuaderno que tengo, que es calculadora, libro de historias, pared de baño publico y poemario; sueño que me hundo entre las letras, profundo, como tentando al abismo mismo, buscando el mar en el que nado. Nado lejos, sin cardumen, tarareando una canción cuya letra olvide tres leguas atrás, me gusta ser un pez porque voy a cualqui...

De la soledad detrás del pincel.

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  Hace algún tiempo que no pinto. Solía pensar que por mis venas corrían ríos de pintura y aguarrás, creo que fue en algún parque, de aquellos pequeños y escondidos a los que va la gente por los domingos y donde crecen colillas de cigarro en las banquetas, donde divagando, soñé con mi muerte. Algo poético, digna despedida de un artista; de un idiota. En un arranque creativo y al filo del pincel, bañaría de cálidos tonos del mas barato carmín y un verde vejiga el lienzo en blanco de mis sabanas, una pervertida y estoica fiesta, goteando matices una lagrima a la vez, en un estallido de soledad, un mal chiste escondido en un dulce a veinticinco centavos de dólar, y 19 años reducidos a un cuadro de Jackson Pollock en la soledad de un cuarto. Firmado por lagrimas de aguarrás.

Aspiro a la mediocridad

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Algo acontece en mi ser, lo suficientemente terrible para que los padres y los padres de estos rasguen mi nombre y en las aguas de la contrariedad se me bautice bajo el nombre de la mediocridad. No destaco como atleta, sin embargo, corro maratones diariamente en los difusos campos de lo que llamarías pensamiento, pero que por cuestiones de cariño o convivencia yo llamo lastre. Y no es de sorprender que para alguien cuya vida pese menos que un grano de arena en la balanza, el correr tras un trofeo y la poética búsqueda de una sonrisa dorada, me parezca una aventura vulgar y carente de raciocinio, funcionando como una antítesis de la naturaleza humana, que no es otra mas que el sobrevivir; o lo que es lo mismo, sobrellevar la vida. Peco de ser un individuo sencillo, con aires de locura y un peculiar aroma a libros viejos y alcohol, no deseo estar a la vista del publico y me aborrece el pensar que mi nombre deje de pertenecerme y transite de boca en boca, cual prostituta; bella, abusa...